You are hereEl "mobbing" en Lanzarote, Canarias.
El "mobbing" en Lanzarote, Canarias.
Estaba esperando un taxi en Playa Blanca, a la salida de un conocido hotel de Lanzarote, y de repente veo una cola de mujeres trabajadoras saliendo del túnel, (quizá de limpieza de pisos o cocineras), seguidas por su gobernanta que iban a abordar una guagua (ómnibus).
Me quedé de una pieza al ver cómo esta mujer les gritaba insultándolas como si fuesen cabras de corral (creo que los pastores de Lanzarote, tratan a sus cabras aún con más respeto), sólo para instarles a subir a la guagua lo más rápido posible.
Pero más sorprendida me quedé al ver cómo ellas bajaban su cabeza en una actitud totalmente pasiva que me llevó a pensar en la época de esclavitudes casi medievales... Me imaginé esta escena en lo cotidiano...todos los días soportar gritos, insultos y faltas de respeto de un jefe, que se atribuye tal derecho sólo porque su cargo tiene mayor "categoría"...
Hay demasiadas bajas por estrés laboral en la hostelería, camareros que se desmayan y situaciones de mobbing como jamás he visto en todos los países en los que ha trabajado la Mujer Camaleón.
¿Es el modus operandis exprimir hasta agotar y luego cambiar por nueva carne fresca?
Qué horror. Lo que tienen que aguantar esas personas. Muchas confiesan hacerlo porque de otro modo no podrían pagar su hipoteca y lo que es peor de todo, la mayoría dice "acostumbrarse".
He escuchado de tantas trampas que se hacen en ámbitos de trabajo por competir por el puesto, algunas veces competición impulsada por algún jefecillo "yuppie" que detrás de el lema "hay que dar impulso a la competitividad para una mayor productividad", (frases que les quedan de algún cursillo moderno, y que tragan como tragan comprarse el Ipod que no necesitan...).
¡Ay Dioses!, qué fácil es hacer daño y qué difícil repararlo.
Una persona que sufre estrés laboral, presiones diarias en su ámbito de trabajo, faltas de respeto y abusos de autoridad, queda marcada para toda la vida con un sistema nervioso deteriorado y con múltiples problemas colaterales como cansancio crónico...en fin, termina por rendir menos en su trabajo y la productividad se va al c......
Se valora al jefe autoritario, severo y gritón...
Pero la fórmula parece dar resultado: en un contrato de 3 meses exprimimos al máximo y luego te cambiamos por otro nuevo.
La experiencia no parece ser tan importante a la hora de contratar.
Ni hablar de entrar a trabajar con iniciativa: las personas que tienen iniciativa atentan gravemente contra el sistema establecido y bien amarrado con cadenas, de quienes llevan más tiempo. Los que quieren innovar terminan por ser los más castigados por sus compañeros de trabajo. Los jefes se asustan de que el nuevo pueda superarles y se vive ese chupadero de medias con los directores que da asco.
Sería bueno escuchar los comentarios de los clientes, los huéspedes que viven ese ambiente "tan relajante" de ver a una camarera llorando por los pasillos o a un botones soportando los gritos de su superior...
Lo ven, sí, lo ven.
Un poco más de respeto, menos miedo y más agradecimiento de estar vivos. Pero sobre todo menos miedo, porque eso es lo que provoca el mobbing, el miedo a perder el trabajo.
"Acostumbrarse" al maltrato en el ámbito laboral es tolerar lo intolerable. Trabajar sí, y lo mejor que se pueda, pero siempre defendiendo el respeto a la integridad física y moral, que sólo puede defenderse si tenemos conciencia de ello en nosotros mismos.
Por ahi se empieza y por ahí se va en un camino más fácil para todos.


